El señor anónimo

Artista seleccionado por Blas, Susana en 2010

Nos interesa indagar en las emociones humanas, en viajes interiores. Reflexionamos sobre el medio audiovisual en sí, sobre su materialidad y formatos, proponiendo una revisión creativa de los códigos de la imagen publicitaria.

Currículum

el señor anónimo
2005
Viven y trabajan en/Lives and works in: Madrid.

Formado por:
Eneko Obieta (Gernika, Vizcaya, 1974)
Mischa Lluch (Madrid, 1974).

“el señor anónimo” nace ante la necesidad de encontrar un espacio donde crear en el que el límite sea uno mismo/“the anonymous man” arose out of the need to find a creative space where the limit was oneself.

Programas de Vídeo/Film Festivals and Screenings
2009
Historias, cuentos y amnesias, La Casa Encendida, Madrid.

Proyectos/Projects
Caminando, proyecto audiovisual, en proceso.
83, proyecto audiovisual, en proceso.

Contacto/Contact
elsenoranonimo@gmail.com
www.elsenoranonimo.com

1. ¿Por qué decidisteis elegir como profesión la práctica artística?
Por la necesidad de encontrar un espacio donde crear en el que el límite sea uno mismo.

2. ¿Cómo definiríais vuestra obra?
Atrapa en la forma, hace reflexionar en el fondo.

3. ¿Qué temas son los que os interesan?
Nos interesa indagar en las emociones humanas, en viajes interiores. También puede que exista en nuestra obra una reflexión sobre el medio audiovisual en sí, sobre la forma, sobre los formatos, sobre la materialidad del audiovisual, que abarca tantos soportes (desde la imagen fílmica al vídeo de alta definición). Una cierta revisión de los códigos de la imagen publicitaria también…

4. ¿Qué recursos, formales o de otro tipo, utilizáis en vuestras obras?
Impulsos, principalmente, que luego se desarrollan en ideas a las que damos vida con imagen en movimiento y sonido que pretenden encontrar su espacio en forma de instalación.

5. ¿Qué relación guarda vuestro trabajo con la realidad? ¿Cuál es vuestro material bruto de trabajo?
Mucha y poca.
Al trabajar con imagen en movimiento jugamos con el reflejo de la realidad, pero al poco tiempo de observarla pretendemos que nazca en el espectador una realidad propia, única. Formalmente, una imagen cuidada; conceptualmente, emociones trasmitidas como impulsos.

6. ¿Para qué, según vosotros, sirve el arte?
Como creadores, sirve para tener un espacio de libertad donde indagar en nosotros mismos y el mundo que nos rodea. Para dar salida a inquietudes y emociones que nos resulta difícil expresar de otra forma. Como espectadores, sirve para alejarnos de la realidad o verla desde otra óptica, reflexionar, sentir, ser críticos con nosotros mismos y la sociedad en que vivimos, en definitiva, acercarnos un poco más al inalcanzable sentido de la vida.

7. ¿Qué esperáis en la recepción de vuestro trabajo por parte del público? ¿A qué público os dirigís?
Esperamos que no sólo se quede en una propuesta audiovisual atrayente pero efímera, sino que cree en el espectador un poso que permanezca en el tiempo.

No creemos que nos dirijamos hacia un público predefinido, sólo requerimos que el espectador sea receptivo y esté dispuesto a mirarse a sí mismo. Como reflexionamos sobre una imagen cuidada que se acerca a la cinematográfica y a la publicitaria, tal vez podemos acceder a un público amplio que no tiene por qué estar versado en arte contemporáneo pero que sí tiene el ojo educado en imagen y puede entender los juegos de revisión de estos lenguajes que tratamos de hacer.

8. ¿Qué formación tenéis? ¿Qué valoráis más de vuestro periodo formativo?
Directamente, ninguna formación.
Preferimos centrarnos más en lo que nos queda por aprender y experimentar.

9. ¿Cómo definiríais vuestra actual situación profesional? ¿Y vuestras expectativas?
No vivimos de la creación artística.
Nos gustaría contar con los medios para poder dedicarle más tiempo y, dada la complejidad técnica y el coste elevado de las instalaciones que proponemos, verlas finalmente expuestas.

10. Muchos artistas plantean la cuestión de que les resulta difícil vivir de su trabajo, ¿cómo os afecta la cuestión económica a la hora de trabajar? ¿Creéis que condiciona vuestra obra?
Nos afecta muchísimo. A la hora de producir buscamos una imagen de gran calidad que implica trabajar con medios muy costosos: cámaras de cine o de vídeo en alta definición, iluminación, postproducción… A lo que hay que sumar mucha más gente involucrada en cada proyecto que generalmente presta su ayuda de forma desinteresada. Cuesta exponer este tipo de obras porque requieren un equipamiento específico: proyectores en alta definición, múltiples pantallas de plasma con señales HD… Por lo cual, condiciona muchísimo nuestra obra, aunque no por ello nos coartamos a la hora de idear nuestras piezas. En el fondo tenemos la convicción de que en algún momento podrán ser exhibidas en la forma que nosotros realmente deseamos.

11. ¿Qué buscáis o esperáis de vuestra relación con gestores y comisarios? ¿Qué ventajas y dificultades habéis encontrado en estas relaciones?
Nos ha resultado muy difícil encontrar caminos abiertos en el mundo del arte, sobre todo porque nosotros hemos hecho una carrera atípica en este sentido, pero también estamos observando que existen comisarios jóvenes que miran los trabajos con menos prejuicios, sin fijarse tanto en el curriculum y que les interesan proyectos como los nuestros, situados en una zona de frontera entre disciplinas.

12. ¿Qué creéis que diferencia a la escena artística de Madrid de otras? ¿Qué destacaríais como positivo de la situación artística madrileña? ¿Y como negativo?
Tal vez no seamos los más adecuados para reflexionar sobre este tema pero sí es cierto que en los últimos años está organizándose de algún modo todo el entramado artístico madrileño y en centros como Matadero, La Casa Encendida, Caixa Forum, más los que ya existían, es posible ver programaciones abundantes y de calidad que sólo hace unos años eran impensables. Lo único que no se debería olvidar es que al final una ciudad siempre necesita que se invierta en arte “desde la base”, es decir fomentando y ayudando a los artistas de esa ciudad a llevar a cabo sus proyectos e ideas; y no programar excesivos fastos o actividades desde arriba que tal vez deberían representar un porcentaje más pequeño de la inversión en cultura.