Ángel de la Rubia

Artista seleccionado por Pardo, Tania en 2010

La lengua inglesa permite un juego de palabras que tiene paralelo en la traducción castellana equivalente. "To make sense" no significa literalmente "tener sentido" sino "hacer sentido", como si cada enunciado, de cualquier tipo, tuviese que conseguir por sí mismo que su estructura se adecuase a una inevitable lógica interna. 
 

Esto es, en general, lo que intento conseguir con cada proyecto al acercarme a una parte en particular de la realidad. Es probable que el resultado sea una derrota recurrente, pero incluso así su documentación no dejará de decirnos algo sobre su objeto, que es el mundo al que pertenece.

Currículum

Ángel de la Rubia 
Vigo, 1981.
Vive y trabaja entre/Lives and works in: Madrid. 


Formación Académica/Education 
2000-2005

Fotografía Artística, Escuela de Artes de Oviedo, Oviedo. 



Exposiciones Individuales (Selección)/Selected Solo Exhibitions 
2008

LÍBANO [silencio], Galería Fúcares, Almagro, Ciudad Real.
After all/Después de todo, (con Iván Grubanov), Laboratorio 987, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, MUSAC, León. 



Exposiciones Colectivas (Selección)/Selected Group Exhibitions 
2009

AQUÍ. 4 fotógrafos desde Madrid, Sala de Exposiciones Canal de Isabel II, Comunidad de Madrid, Madrid. 


2008

Topografías Urbanas, Galería Fúcares, Almagro, Ciudad Real. 


2007

Tentaciones’07, Salón Internacional del Grabado Contemporáneo, Estampa 2007, Madrid. 



Becas y Premios/Awards and Grants 
2008

Certamen Jóvenes Creadores, Ayuntamiento de Madrid (Artes Plásticas, 1er Premio).
Beca de Creación Primera Obra, Caixa Galicia, A Coruña.
Premio Purificación García, Purificación García (3er Premio). 


2004

Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, MUSAC, León. 



Obra en Museos y Colecciones/Works in Museum and Collections 
Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, MUSAC, León.

 

Bibliografía/Bibliography

VV.AA., "AQUÍ. 4 fotógrafos desde Madrid", Madrid, Sala de Exposiciones Canal de Isabel II, Comunidad de Madrid, 2009, Cat. Exp.

Rubia, Ángel de la; Rubia Huete, Pedro de la, "La fosa de Valdediós", Gijón, Museo del Pueblo de Asturias, 2007.

VV.AA., "Colección MUSAC Volumen II", León, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, MUSAC, 2007. 


Contacto/Contact 
angeldelarubiab@gmail.com 
(+34) 651364574 

 

Galería Cubo Azul 
galeria@cuboazul.net 
www.cuboazul.net

1.¿Por qué decidiste elegir como profesión la práctica artística?
En realidad, no hubo un momento puntual de decisión. Ciertos intereses iniciales, fundamentalmente en torno al cine y la música, me llevaron a estudiar fotografía. Desde entonces, el aprendizaje mismo, algunas decisiones que sólo parecen cobrar importancia retrospectivamente, y también algunos accidentes, me han llevado a donde estoy ahora. La opción consciente y profesionalizada sólo surge en los últimos tiempos, en realidad guiada paso a paso por el tipo de proyectos que quería e iba realizando. 

2.¿Cómo definirías tu obra? 
Diría que es la obra de un fotoperiodista frustrado y autoconsciente. Las ideas de representación y temporalidad de las que parto tienen su raíz en la fotografía documental y sus derivados, pero cada vez soy más consciente de ciertas aporías en estas nociones, y para resolverlas necesito el grado de libertad que la práctica artística ofrece. Ese giro metalingüístico ya en sí hace que mi práctica adquiera matices conceptuales o performáticos. 

3.¿Qué temas son los que te interesan? 
Supongo que en general hay siempre un interés por la contemporaneidad y su genealogía, así como por los medios a través de los cuales la percibimos. Se me vincula con una cierta idea de “memoria”, pero creo que si esto es cierto es por mi interés por la capacidad de la fotografía como instrumento para “hacer memoria”, combinando la reproducción visual “fiel” aunque necesariamente obsoleta con la espectralidad inherente a todo documento. Dicho esto, siempre parto en mi trabajo de ciertos temas o lugares concretos, y los elijo y desarrollo como si de reportajes se tratara. Siempre hay algo único y puntual que me atrae pero que se articula con esos intereses más generales. 

4.¿Qué recursos, formales o de otro tipo, utilizas en tus obras? 
Todo mi trabajo se basa en series fotográficas. Esto supone, en primer lugar, que nunca una sola imagen me es suficiente para llegar a un nivel discursivo. Necesito cierto grado de sistematización, y también hacerlo patente aunque de una forma humilde. Por otro lado, el partir de series fotográficas ya da unos patrones respecto a las ideas que más arriba menciono y manejo de “tiempo”, “referencia” (y por ende “espacio”) y documento, y éstas no cambian drásticamente aunque incluya elementos instalativos, de vídeo u otros. Si hablamos de mi forma de hacer fotos, podemos decir que pertenezco a esa línea que ve en Walker Evans un hito de referencia, y esto incluye a los documentalistas americanos de los 60 así como a lo que se conoce como Escuela de Dusseldorf. Así, me baso en una forma muy directa, que casi podría llamarse un snap-shot sublimado, pues casi siempre hay algo singular representado en cada imagen. Esta también es una forma de, a través de la sencillez, invitar al silencio a formar parte del trabajo y de la experiencia de observarlo. Sin embargo, intento adaptarme a las necesidades estilísticas que requiere cada proyecto y el sujeto que éste pone en juego. 

5.¿Qué relación guarda tu trabajo con la realidad? ¿Cuál es tu material bruto de trabajo?
En una ocasión Donovan Wylie me dijo que “el mundo es más interesante que lo que podamos decir sobre él”. Como mínimo porque cualquier cosa que yo pueda decir o hacer pertenece a éste. Aunque mis ideas sobre “verdad” o “realidad” hayan cambiado desde mis inicios, éstas siempre han sido dos pilares fundamentales a los que y desde los que dirigir compromiso y crítica, y la naturaleza referencial de la fotografía a ello me invitan. Siempre parto de hechos fácticos en los que encuentro una analogía con conceptos más amplios que forman parte de lo que inevitablemente es una interpretación parcial de nuestro mundo. 

6.¿Para qué, según tú, sirve el arte? 
Probablemente para nada. Tras tentaciones pasadas que combinaban lo naïf, lo romántico y lo punk, cada vez me seduce más la metáfora absurda de la silenciosa ruina borgeana, inútil e innegable. Un documento a la deriva que, como un vaso de agua, podría explicar todo lo existente y que a la vez es fácilmente desdeñable. De todos modos el afirmar esa nada puede parecer frívolo teniendo en cuenta que intento acercarme a la paradoja y el horror que late en nuestro mundo; se trata más bien de una declaración de intenciones de la que partir para, aceptando por principio la derrota recurrente, tal vez abrir la puerta a lo improbable. 

7.¿Qué esperas en la recepción de tu trabajo por parte del público? ¿A qué público te diriges?
La verdad es que sólo me planteo al espectador como algo autónomo cuando conscientemente decido hacer proyectos que son inalienables de la historia de lo que llamamos “Occidente” y de sus imposiciones. Por lo demás, me parece que el plantearme la recepción como tal, independiente de un desarrollo, sólo complica mi trabajo pues invariablemente llego a cuestiones que son irresolubles por mi condición de producto a la vez que de productor. Más bien actúo dejándome guiar por cierto imperativo categórico: hago el proyecto que creo que debo hacer como creo que debo hacerlo. Luego me equivoco, como todo el mundo, y ya está. 

8.¿Qué formación tienes? ¿Qué valoras más de tu periodo formativo? 
Estudié el Ciclo Formativo de Fotografía en la Escuela de Artes de Oviedo. Esto a menudo supone limitaciones respecto a otros que han pasado por la universidad, sobre todo cuando me salgo de mi disciplina. Sin embargo valoro mucho los amplios conocimientos que sobre ésta me ha dado mi educación, gracias al profesorado que impartía las asignaturas nucleares de los estudios. No en vano creo que la fotografía fue la más relevante invención de la modernidad en lo que a imagen se refiere. Así, la atalaya que uno conquista es limitada pero privilegiada en cierta forma. Esta base pequeña pero sólida que nos proporcionaron se basa en lo que probablemente es lo más importante en estos casos: aprender a aprender. De este modo, luego intento por mi cuenta ampliar mi capital de conocimientos con las herramientas a mi disposición. 

9.¿Cómo definirías tu actual situación profesional? ¿Y tus expectativas? 
Es bastante inestable, tanto en aspectos económicos como creativos, pues sigo en un proceso de desarrollo y evolución. Creo que cada vez voy definiendo mejor mis intereses y espero conseguir la financiación necesaria para estudiar ciertos bosquejos en los que los desarrollo. En términos más particulares, creo que ya voy necesitando la experiencia que suponen las colaboraciones internacionales. 

10.Muchos artistas plantean la cuestión de que les resulta difícil vivir de su trabajo, ¿cómo te afecta la cuestión económica a la hora de trabajar? ¿Crees que condiciona tu obra?
Es cierto que no es fácil, pero si lo pienso nadie me dijo nunca que lo fuese a ser. Intento sobre todo no perder la perspectiva del privilegio que supone que al menos, en este momento, pueda hacer de esto mi única actividad económica, a pesar de las dificultades que esto pueda implicar. Lo que en ocasiones me preocupa es el secuestro voluntario a que uno somete su propia vida. Sin embargo este secuestro (necesario para poder aspirar a un alto nivel de concentración, abstracción y por ende de perfección) depende mucho de no tener que dedicar mi tiempo a otras actividades. No soy ajeno a ciertas prerrogativas comerciales, pero intento no olvidar su posición en la jerarquía total y que no se contradigan con el resto de mi sistema de trabajo. 

11.¿Qué buscas o esperas de tu relación con gestores y comisarios? ¿Qué ventajas y dificultades has encontrado en estas relaciones?
De momento sigue siendo en gran medida una oportunidad más de aprendizaje, pues dada mi limitada trayectoria suelo estar rodeado de gente con una experiencia más dilatada en esa parte tan importante que es el aspecto final, el momento en que ese algo por el que trabajas se desvela a sí mismo. Esto no quita que siempre llegue a una cita con mi planteamiento propio y la testarudez que me permita defenderlo. Desde una perspectiva más práctica, creo que para estar en disposición de presentar o desarrollar un proyecto junto a una de estas figuras, lo primero es dialogar y discutir sobre los planteamientos principales del trabajo y de los intereses de cada uno, intentando que la coincidencia de trabajar juntos tenga una razón de ser. Si llegamos a este grado de sintonía, a pesar de sus dificultades propias, yo me relajo, confiando en que aún no habiendo garantías de perfección (ésta debe ganarse centímetro a centímetro), ambos haremos nuestra tarea remando en la misma dirección y sentido. 

12. ¿Qué crees que diferencia a la escena artística de Madrid de otras? ¿Qué destacarías como positivo de la situación artística madrileña? ¿Y como negativo? 
Mi conocimiento de ésta y otras escenas es demasiado provisional y superficial como para atreverme a dar una opinión.